Ocúpate de tu Salvación con Temor y Temblor

Ocúpate de tu salvación con temor y temblor: explicación de Filipenses 2:12-13

Introducción

Uno de los llamados más profundos del Nuevo Testamento a la vida cristiana se encuentra en Filipenses 2:12-13:

“Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor; porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.”

Estas palabras del apóstol Pablo no son una contradicción del evangelio de la gracia, sino una exhortación a vivir de acuerdo con la salvación que Dios ya ha obrado en el creyente.

La vida cristiana no consiste únicamente en haber recibido la salvación, sino en vivirla, desarrollarla y manifestarla en cada aspecto de nuestra vida.

El contexto de la exhortación de Pablo

Antes de exhortar a los creyentes a ocuparse de su salvación, el apóstol Pablo presenta el contexto espiritual en el cual debe vivirse la vida cristiana.

En el capítulo 1 de la carta, Pablo ora por la iglesia para que:

  • su amor crezca cada vez más

  • tengan mayor conocimiento espiritual

  • sean llenos de frutos de justicia

Dice así:

“Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aún más y más en ciencia y en todo conocimiento… llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios.” (Filipenses 1:9-11)

A pesar de estar en prisión, Pablo no vive en desánimo. Al contrario, afirma que sus cadenas han servido para el progreso del evangelio.

Incluso su sufrimiento ha motivado a otros creyentes a predicar la Palabra con mayor valentía.

Esto muestra que la vida cristiana está marcada por dos realidades:

  1. Crecimiento en el conocimiento y amor de Dios.

  2. Disposición a vivir y sufrir por Cristo.

El llamado a tener el mismo sentir que hubo en Cristo

Al comenzar el capítulo 2, Pablo exhorta a la iglesia a vivir en unidad y humildad, teniendo el mismo sentir que hubo en Cristo Jesús.

La vida cristiana no es una vida centrada en uno mismo, sino en el ejemplo de Cristo.

Por eso el creyente es llamado a vivir considerando que:

  • vivir es Cristo

  • servir a Dios es un privilegio

  • incluso el sufrimiento puede glorificar al Señor

Desde esta perspectiva Pablo introduce la exhortación central:

Ocuparnos en nuestra salvación con temor y temblor.

Qué significa “ocupaos en vuestra salvación”

 

La expresión “ocupaos en vuestra salvación” no significa que el creyente deba ganar su salvación por obras.

La salvación es completamente por gracia.

Sin embargo, la exhortación significa que el creyente debe tomar en serio la obra que Dios está realizando en su vida.

Ocuparse en la salvación implica:

  • vivir conforme al evangelio

  • abandonar el pecado

  • crecer espiritualmente

  • obedecer a Dios

Es el llamado a desarrollar la vida nueva que Dios ha puesto en nosotros.

Con temor y temblor

 

El apóstol añade una expresión importante: “con temor y temblor”.

Esto no describe miedo a perder la salvación, sino una actitud de reverencia y seriedad delante de Dios.

Significa vivir conscientes de que:

  • Dios es santo

  • la salvación es una obra gloriosa

  • nuestra vida pertenece al Señor

El creyente entiende que su vida tiene un propósito eterno y por eso vive con reverencia delante de Dios.

Dios produce el querer y el hacer

 

El versículo 13 explica la razón por la cual el creyente puede vivir esta vida:

“Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.”

Aquí vemos una verdad maravillosa del evangelio:

La obra de transformación en el creyente comienza con Dios y es sostenida por Dios.

Él produce:

  • el querer, es decir, el deseo de obedecer

  • el hacer, es decir, la capacidad de obedecer

La vida cristiana es una cooperación entre la gracia de Dios y la obediencia del creyente.

La distancia entre el querer y el hacer

 

Sin embargo, en la experiencia cristiana muchas veces aparece una realidad:

Existe una gran distancia entre el querer y el hacer.

Dios produce en nosotros el deseo de vivir para Él, pero muchas veces ese deseo entra en conflicto con:

  • hábitos antiguos

  • debilidades

  • luchas espirituales

Por eso la vida cristiana es un proceso de transformación.

Dios nos confronta, nos corrige y nos llama a abandonar ciertas prácticas para llevarnos al propósito para el cual fuimos llamados.

El proceso de Dios en la vida del creyente

 

El proceso de Dios en nuestra vida tiene un objetivo claro: transformarnos a la imagen de Cristo.

En este proceso:

  1. Dios nos convence de la necesidad de cambiar.

  2. Nos llama a tomar decisiones.

  3. Nos transforma mediante su gracia.

El ejemplo del apóstol Pablo es muy claro. Él tuvo que abandonar muchas cosas y soportar grandes sufrimientos para vivir completamente para Cristo.

Pero al final pudo declarar que su vida estaba totalmente dedicada al Señor.

Cómo ocuparnos de nuestra salvación hoy

 

El creyente se ocupa de su salvación cuando:

  • busca a Dios en oración

  • permanece en la Palabra

  • vive en obediencia

  • se aparta del pecado

  • sirve a Dios y a la iglesia

La salvación no es un evento aislado del pasado, sino una vida que se desarrolla diariamente bajo la obra de Dios.

 

Conclusión

La exhortación de Filipenses 2:12-13 nos recuerda que la salvación es una obra gloriosa de Dios en la vida del creyente.

Dios mismo produce en nosotros el deseo de obedecerle y la capacidad para hacerlo.

Por eso somos llamados a vivir con reverencia, responsabilidad y dependencia de su gracia.

Ocuparnos en nuestra salvación significa permitir que Dios continúe su obra en nosotros hasta que nuestra vida refleje plenamente a Cristo.

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